sábado 24 de octubre de 2009

Ágora: El poder de la palabra

¡Putos cristianos, hijos de puta! Eso es lo que iba pensando según veía la película Ágora. Siglos y siglos lleva el cristianismo entrometiéndose en nuestras vidas, diciéndonos lo que debemos hacer, obligándonos a obedecer órdenes sin ningún fundamento racional. Y el incumplimiento de las directrices del mismo ha conllevado sufrimiento en mayor o menor grado a millones de personas a lo largo de la historia. El cristianismo ha servido para causar miedo, para impedir el progreso en todos los sentidos. En todos.

Según acababa la película, e iba volviendo a casa con mi novia iba viendo cómo de buena era esta película. Ágora no nos habla de lo que ha significado el cristianismo desde que fue aceptado por Roma. Ágora nos muestra el poder de la palabra, y la enorme capacidad destructiva que tenemos.

El cristianismo ha usado la palabra para que unos cuantos pudieran domesticar a millones de personas, convirtiéndolas en sumisos, ignorantes y miedosos corderos. Corderos que cuando ha hecho falta se han convertido en feroces leones, sedientos de sangre, capaces de matar y morir por defender esas ideas que les han metido en la cabeza.

Pero no son los cristianos los “malos”. No son los únicos malos. La humanidad ha usado, usa y seguirá usando la oración para usar al resto de personas como marionetas.

En el Antiguo Egipto los poderosos ya tomaban el pelo a la gente con sus dioses. Y seguro que pasaba algo parecido en la Prehistoria. La religión musulmana sigue enseñando que los que no creen en Alá son infieles y merecen morir. O que las mujeres son algo inferior a los hombres. Actualmente, los políticos engañan continuamente por intereses personales. Las empresas usan la publicidad y promociones para vendernos bienes y servicios por más de lo que valen. Seguimos siendo vulnerables, nos siguen engañando como quieren. Siguen haciéndonos hacer lo que quieren que hagamos.

Sigue habiendo montones de personas capaces de morir matando a otros. Por su patria, su rey, su religión. Por cosas que otros les han hecho entender que son importantísimas. Obedecen sin más, por pura ignorancia y/o por miedo a lo que puede pasar si no cumplen.

¿Algún día dejará esto de ser así? Hay ciertas cosas que es muy complicado determinar si son buenas o malas sin ser subjetivo, pero lo que sí creo que es indiscutible es que no puede ser buena una sociedad en que nos estemos engañando los unos a los otros, nos estemos aprovechando, por intereses individuales. En un ambiente así se crea desconfianza, rivalidad, tensión.

Los políticos tienen un papel fundamental en la vida de todos nosotros. Ellos toman las decisiones más importantes. Por lo tanto, debe ser gente que realmente quiera lo mejor para todos. Que sepa qué es lo mejor para todos y sea eso lo que haga. Es totalmente intolerable que opten por las vías que más les favorezcan a ellos mismos, o a un grupo pequeño de gente, como sus compañeros de partido. Cada movimiento que hagan va a repercutir en millones de personas. Millones.

Si los políticos, cuyas decisiones tienen una influencia enorme sobre nosotros, no hacen lo que es bueno para el pueblo que dirigen, ¿qué podemos esperar del resto de personas? ¿Qué podemos esperar de policías, abogados o jueces?

¿Qué sentido tiene que sean gastados recursos en diferenciar un producto de uno que es prácticamente igual pero que produce otro grupo de personas? ¿Para qué intentar engañar a los consumidores, en lugar de gastar el dinero en mejorar lo que se quiere vender? ¿Por qué tanta rivalidad entre empresas? ¿Por qué tanto empeño en diferenciarnos unos de otros? Juntaos todos y producid los mejores coches. Calentaos la cabeza en que sean seguros, que respeten el medio ambiente, que los costes de producción sean bajos, que consuman poco. Dejad de malgastar el dinero en diferenciaros unos de otros. La sociedad no quiere eso. El progreso es mucho más lento así.

Pero claro, ¿y para la empresa en cuestión? ¿Sale mejor producir trastos inútiles y caros y gastarse un dineral en publicidad y promociones para colárselo a los clientes o unirse a la competencia y así destinar los recursos a crear productos mejores, sin tener que preocuparse de ningún rival, pero compartiendo los beneficios? Posiblemente en muchos casos sea mejor lo primero, sino no veríamos tantas marcas diferentes y tanta publicidad en prácticamente cualquier cosa que podamos querer.

También es verdad que está comprobado que los monopolios no funcionan bien, básicamente porque al no tener competencia, se “relajan”, no tienen necesidad de estar continuamente investigando cosas nuevas, de ver cómo poder producir cierto artículo por menos y así seguir vendiendo en lugar de los oponentes. Son poco productivos e ineficientes. Y, dependiendo de lo necesario que sea lo que producen, lo que se consigue es que puedan haber márgenes desorbitados, al poder poner el precio que les dé la gana sin preocuparse porque los clientes compren a otros.

Está cuestión es bastante complicada, es difícil saber qué sería lo mejor, cuál sería el número de empresas adecuado, y el tamaño de las cuales. Depende también del mercado que sea. Lo que sí está claro es que se sigue usando la palabra para timar a los clientes, que deben realizar estudios más o menos profundos para averiguar el tamaño de la mentira que les están intentando meter. Nos intentan engañar todos.

Por otra parte, volviendo al segundo punto, si alguien ha cometido un delito, sea de la magnitud que sea, no merece morir. Sigue siendo una persona útil, un recurso necesario para el resto de gente. Debe ser tratado para volver a ser alguien útil para la sociedad. ¿De qué sirve vengarse de él teniéndolo toda la vida encerrado sin hacer nada, o maltratarle por lo que ha hecho, o matarle? Nadie gana cuando se lleva a cabo una represalia de ese tipo. Nadie.

Un edificio puede verse como un símbolo del pasado, de algo antiguo, malo, que no debería ser recordado, y por lo tanto lo mejor es que sea destruido. O puede ser reutilizado para otra labor, aprovechando así lo que se tiene, en lugar de gastar en destruir y crear de nuevo. Debemos ser más pragmáticos y menos sentimentales.

Una sola persona es capaz de acabar con el planeta. Existe gente en el mundo con suficiente poder como para hacer algo así. Da verdadero pánico. El poder destructivo de las personas es enorme. Lo vemos en Ágora también. Por medio de la palabra, los oyentes se vuelven furiosos, locos, irracionales, cogen lo primero que vean que les vaya a servir para matar, y se cargan con entusiasmo a montones de “enemigos”. Aún arriesgándose a morir ellos mismos. Así, sin más, en momentos se acaba con vidas de personas. Lo que ha costado muchos años en conseguir se destruye en instantes.

Seguimos siendo animales, y muy peligrosos, podemos pasarnos la vida siendo respetuosos, educados, amables, y en un momento, volvernos locos y convertirnos en máquinas de matar. De matar cualquier cosa, empezando por nosotros mismos. Un momento de irracionalidad puede acabar con lo conseguido en años de razón.

En definitiva, me ha gustado la película, porque me ha hecho pensar. Me ha hecho ver lo frágiles que somos, lo fácil que es acabar con todo lo que tenemos, físico y psíquico.

6 comentarios:

Bidan dijo...

La palabra sólo domina al que se deja dominar por ella.
No hay nada mejor que ser capaz de autoeducar la conciencia, libremente.

Por cierto, te he dedicado una canción en el blog. Igual no te gusta, pero el video te tiene que molar, seguro.

En cuanto me plante a menos de 100 kms de Valencia tenemos que quedar para tomar unas cañas.
A ver si te animas a venir al CEP de Alicante. Sería una buena ocasión.

Vedast dijo...

Sí, desde luego. A mí no me podrán convencer de ninguna manera para creer en Dios o alguna cosa similar. Sin embargo, si desde pequeño me hubieran venido con esas historias, no creo que fuera lo mismo.

¿Una canción? ¿En la lista que sale arriba del blog?

Ni sabía que había un CEP Alicante, estoy muy desinformado, ahora me lo miraré.

Antonio Jesus dijo...

Que opinion tienes del segundo principio de la termodinamica??

Bidan dijo...

La canción es la primera del post "Cupido", qque es como se titula el tema. para el video han utilizado imágenes ambientadas en el Wow, por eso lo decía....

Vedast dijo...

No sabía cuál era el segundo principio de la termodinámica. Esto pone en Wikipedia:

""La cantidad de entropía de cualquier sistema aislado termodinámicamente tiende a incrementarse con el tiempo". Más sencillamente, cuando una parte de un sistema cerrado interacciona con otra parte, la energía tiende a dividirse por igual, hasta que el sistema alcanza un equilibrio térmico."

No veo que tenga ninguna relación con lo que he escrito en esta entrada, así que supongo que me lo habrás preguntado sabiendo que lo más probable es que no supiera responder, no para saber realmente mi opinión.

Ya he visto el vídeo, Bidan, no me había fijado :)

Eneko dijo...

Llevo pensando en este tema bastante tiempo, 100% de acuerdo, me revienta que me/nos intenten vender todo tipo de cosas que nisiquiera necesitamos pero que intentan hacernos creer que si, siempre mirando sus propios intereses y engordar la cuenta corriente cueste lo que cueste y como tu dices sin competencia se forran tocandose los webs. Y la religion en sus origenes, el eden era la tierra en si, de la que habia que disfrutar en armonia y el poder lo cambio todo. Cambia el chip que yo cada vez que veo un anucio de mimosin o el telediario me hierve la sangre...